No solo somos amas de casa, ¡somos gestoras comunitarias para la salud!

No solo somos amas de casa, ¡somos gestoras comunitarias para la salud!

La segunda sesión de nuestro proyecto SaludFem tuvo lugar los días 11 y 12 de febrero en las comarcas de Guadix, Baza y Huéscar, donde volvimos a encontrarnos con los grupos de mujeres participantes. Gracias a ellas estamos reflexionando y aprendiendo muchas cosas sobre la salud de las mujeres en el ámbito rural de la provincia de Granada. En esta sesión abordamos las diferencias existentes entre sexo y género, y su repercusión en la creación de desigualdades, sobre todo en cuanto al reparto del tiempo y la responsabilidades que cumplen hombres y mujeres dentro de sus dinámicas familiares.

Mujeres de Baza .

Para ello, repartimos en pequeños grupos varios casos prácticos con diferentes problemáticas familiares, a partir de las cuales las participantes debatieron sobre cómo consideraban que se repartirían las tareas y responsabilidades las personas parte de la unidad familiar a lo largo de un día laborable.

Con esta dinámica tan interesante, llegamos a la conclusión de que las mujeres a lo largo del día disponemos de menos tiempo libre para nosotras mismas, puesto que asumimos de manera principal el rol reproductivo, y solemos ocupar más horas del día en el cuidado de otras personas o en tareas asociadas al hogar, incluso aunque tengamos un trabajo fuera de casa. En este sentido, las participantes hicieron especial hincapié en lo importante que son las abuelas en la actualidad para que las familias puedan salir adelante, ya que asumen un rol protagonista la gestión del hogar como apoyo familiar cuando las madres y padres trabajan.

Mujeres de Guadix.

Además, a cada unidad familiar le planteamos una crisis de salud (accidente laboral, enfermedad crónica, operación de urgencia, entre otras), para reflexionar y debatir qué sucede con los roles de género y la gestión de los cuidados de la vida en este tipo de situaciones. De nuevo, comprobamos como las mujeres actúan como eje principal de apoyo y referencia familiar, generando en muchos casos sobrecarga y desgaste emocional, lo que a su vez ocasiona problemas en nuestra salud.

A continuación, se llevó a cabo junto a las mujeres un esquema de las diferencias entre los roles productivo, reproductivo y de gestión comunitaria. Dando lugar a debates sobre cómo somos las verdaderas protagonistas de la reproducción y cuidado de familiares o personas cercanas y de las tareas del hogar, pero también de las actividades comunitarias y no remuneradas que contribuyen al bienestar y la organización social.

Todas concluimos exprensando lo sumamente importante que somos las mujeres en Andalucía y en otras partes del mundo para el sostenimiento de la vida y la salud, y sobre cómo desgraciadamente solo se valora el eje productivo de la sociedad, infravalorando, en la mayoría de los casos, los roles que llevamos a cabo en nuestro día a día y que son indispensables para que las sociedades se desarrollen y tengan salud.

Así mismo, debatimos sobre cómo afecta esto a la diferencia -e inequidad- de género que existe en el acceso y control de los recursos (políticos, educativos, informativos, de tiempo…). Una diferencia que les pareció muy interesante, ya que pudieron observar cómo muchas de las dificultades que ellas perciben en sus hogares se materializan en una realidad colectiva, en la que las mujeres, aunque tienen acceso a distintos recursos, en muchos casos no tienen o son privadas del control sobre los mismos.

La sesión concluyó debatiendo sobre diferentes tipos y estereotipos de familia que generan distintas dinámicas en cuanto a la planificación, acceso y control de los recursos de salud, para nombrar y reflexionar sobre posibles soluciones y dinámicas más equitativas y donde todas las personas de una unidad familiar se sientan más saludables.  

Mujeres de Huéscar.

Escrito por: Marina Vázquez

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